Inicio  » Noticias  » Primer plano Fernando Alfonso

Primer plano Fernando Alfonso

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

03/05/2009

Resumen

 Pilota desde hace seis años la 'Revista Española de Cardiología', el buque insignia de la Sociedad Española de Cardiología y la publicación científica nacional con mayor factor de impacto, un sistema que mide la importancia de este tipo de medios y del que depende su capacidad de influencia. Fernando Alfonso (Pamplona, 1957) reconoce que dedica a la actividad editorial todo el tiempo libre que le deja su trabajo como cardiólogo en el Hospital Clínico de Madrid. Su entusiasmo acaba de ser premiado con un reconocimiento internacional. El 'Journal of the American College of Cardiology', la revista más prestigiosa en el sector, acaba de nombrarle uno de los 30 mejores revisores de estudios científicos de todos los tiempos.

Pregunta.- ¿Qué hace un revisor de revista científica?

Respuesta.- Las publicaciones se nutren de artículos sobre trabajos originales desarrollados por un grupo de investigación que lo da a conocer. La revista tiene que analizar su validez, interés y si se ha aplicado el método correcto. Para ello se creó el proceso de revisión por pares o expertos, conocido como 'peer review'. El editor que recibe el trabajo elige dos expertos para que le pongan todas las pegas científicas, lo critiquen y le den una puntuación. En función de ésta, se decide si el trabajo es o no publicable.

P.- ¿Y es un proceso justo?

R.- Puede tener limitaciones, pero es la forma menos mala de tomar decisiones. Es cierto que puede ser injusto. Hay áreas tremendamente competitivas, como la de la investigación básica, en las que los revisores ponen muchos peros y otras en las que la evaluación es más blanda. El editor está para modular y hacer discriminación positiva en ciertos casos.

P.- ¿Qué porcentaje de trabajos rechazan en su revista?

R.- Hemos ido bajando la tasa de aceptación. Antes sólo rechazábamos los que eran malos y se publicaban casi todos los que estaban bien, pero ahora descartamos dos de cada tres y muchos son buenos. La idea es seleccionar teóricamente lo mejor. Ello nos permite entrar en el círculo del prestigio editorial, subir nuestro factor de impacto, ser más citados por otros, generar mayor interés y favorecer que nos envíen mejores trabajos.

P.- Les granjeará enemistades...

R.- Las evaluaciones son teóricamente anónimas. No constan los nombres del revisor ni del autor, es lo que llamamos 'doble ciego'. Sin embargo, algunas revistas proponen desvelar las identidades y que los comentarios del evaluador estén accesibles en una versión electrónica para que todos puedan comprobar las pegas que se ponen a los trabajos científicos. No hay nada establecido porque es muy duro para los autores. Puede haber investigadores que no se perdonen.

P.- Dicen que en ciencia estás muerto si no publicas. ¿Cuál es la expectativa vital española?

R.- Los artículos están mejorando y la gente joven sabe más de cuestiones como la metodología, pero no estoy seguro de que haya más interés por publicar. Hay poco reconocimiento a la investigación en todos los niveles. Entiendo que, en medicina, lo más importante es ver pacientes, pero los méritos de investigar no se tienen en cuenta para la carrera profesional. Basta aparecer en unos cuantos trabajos, aunque sea de coautor y no hayas hecho nada, para optar a puestos académicos o de gestión. Lamentablemente, hay gente buena, de calidad, que se dedica a otras cosas o que delega en otros. Debe haber diferencias entre los que publican y los que no, como ocurre en el extranjero.

P.- Las revistas viven su particular crisis de credibilidad...

R.- Antes las recomendaciones del Comité Internacional de Editores de Revistas ponían el énfasis en los aspectos técnicos, ahora en los requisitos éticos, en saber quién es el patrocinador del estudio, quién analizó los datos, si hay autores 'fantasma' o que firmaron el artículo por encargo.

P.- Hablemos de otra crisis, la económica. Hay sociedades médicas pequeñas que dudan que puedan seguir manteniendo sus publicaciones.

R.- Hay mínimas ayudas para las publicaciones y para que éstas puedan mejorar su calidad. El resultado es que la gente que quiere publicar no lo hace en España, busca una revista internacional. A lo mejor las sociedades científicas dedican mucho dinero a hacer congresos y deberían dedicar parte a que su revista aguante. Comunicar una investigación en un congreso puede dar la campanada, pero hasta que no se publica no vale.

 

Fuente: Entrevista realizada el 30.04.09 por Isabel Pacheco para el suplemento SALUD de EL MUNDO .

 

 

 

 



Comentarios