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El señor Porcel va al Veterinario

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

01/05/2009

Resumen

 

El señor Porcel entró en el consultorio de un veterinario con una gallina bajo el brazo.

–Buenas tardes –saludó Porcel–. He traído esta gallina para que la examine.

–¿Qué le pasa? –preguntó el veterinario.

–No pone huevos de Pascua –dijo el señor Porcel.

 –¿No pone qué? –interrogó extrañado el veterinario.

–Huevos de Pascua. ¿No entiende? ¡Huevos de Pascua!

–Pero los huevos de Pascua son de chocolate... –respondió el veterinario.

–¡Valiente descubrimiento! –exclamó el señor Porcel–. ¿Acaso yo he dicho que los huevos de Pascua no son de chocolate?

–No, no –respondió sorprendido el veterinario–. No entiendo. ¿Por qué quiere que la gallina ponga huevos de Pascua?

–Si yo no quiero que la gallina ponga huevos de Pascua –explicó el señor Porcel–. Sólo he dicho que no los pone, que no es lo mismo.

–Pero las gallinas no ponen huevos de Pascua –balbuceó el veterinario.

–Entonces, ¿quién los pone? ¿Los gallos? –preguntó Porcel.

–No, no... los gallos no –tartamudeó cada vez más confundido el veterinario.

–¿Y las águilas? –No. Las águilas tampoco. Francamente, no sé lo que usted pretende. ¿Para qué trajo a su gallina?

–¿Mi gallina? –preguntó el señor Porcel–. ¿De dónde ha sacado semejante disparate? Esta gallina no es mía.

–¿Que esta gallina no es suya? –dijo el veterinario abriendo mucho los ojos.

–No, no es mía. Recién la encontré en la calle.

–¿Se puede saber, entonces, para qué diablos vino? –gritó fastidiado el veterinario.

–¡Para decirle que esta gallina no pone huevos de Pascua! –chilló a su vez Porcel.

–¡Y a mí qué me importa! –replicó el veterinario.

–A mí tampoco. Ya le he dicho que esta gallina la encontré recién en la calle. ¿Se cree que a mí puede importarme algo una gallina que ni siquiera conozco?

–Pero es que... –murmuró el veterinario.

–¡Pero un demonio! –rugió el señor Porcel–. Francamente, si esta gallina no puede poner huevos de Pascua, paciencia. Nadie se va a morir por eso. Además, yo no recuerdo haber visto nunca una gallina que pusiera huevos de Pascua. ¿Le interesa tanto que esta gallina los ponga?

–No... no –dijo transpiran-do el veterinario–. Lo que pasa es que...

–¡Lo que pasa un cuerno! –bramó el señor Porcel–. ¡Ya me tiene harto con las gallinas y con los huevos de Pascua! Si usted no tiene nada que hacer vaya a molestar a otros, que yo soy un hombre de trabajo y no puedo perder todo el día oyendo tonterías.

Y el señor Porcel, enfurecido, tomó la gallina, se fue del consultorio dando un portazo, salió a la calle y le preguntó a la vendedora de una boutique:

–¿Vende biquinis para gallinas?

Pero esto lo contaremos en otra oportunidad.  

Juan Carlos Colombres, más conocido como Landrú, es humorista gráfico. Fundador, en 1957, de la mítica revista Tía Vicenta, hoy publica en los diarios Clarín y Nueva Provincia. Es miembro de número de la Academia Nacional de Periodismo  

Enviado por el Dr. Eduardo Baraboglia (padre) el 21.04.2009 



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