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Pensamientos y acciones de Veterinarios de la Pcia. de Bs. As.

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

16/07/2011

Resumen

Con asombro de todos los presentes de la asamblea referida, hemos leído lo publicado en la página oficial del Colegio Provincia, por la que no se oponen en nada a los perjuicios económicos que nos acarreará –de ser aprobado- el Plan Ganadero de la Provincia de Buenos Aires.

Artículo

CARTA DEL CIRCULO DE VETERINARIOS DE AZUL AL COLEGIO.

Azul, 17 Septiembre de 2010

Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires
Distrito XIV
Presidente 
De nuestra consideración:

Los que abajo suscriben, en su carácter de Presidente y Tesorero del Círculo de Veterinarios de Azul, se dirigen a Uds. –y por su intermedio al Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires- a los fines de hacerles saber lo resuelto en asamblea por esta entidad, con relación a la actitud tomada por el Colegio de la Provincia en relación al llamado
“Plan Ganadero de la Provincia de Buenos Aires”.


Con asombro de todos los presentes de la asamblea referida, hemos leído lo publicado en la página oficial del Colegio Provincia, por la que no se oponen en nada a los perjuicios económicos que nos acarreará –de ser aprobado- el Plan Ganadero de la Provincia de Buenos Aires.

Pasamos a detallar algunos de ellos:

a) Regulación de honorarios a través del Ministerio de Asuntos Agrarios: nos oponemos a tal medida. No es el Ministerio quien tiene que fijar lo honorarios profesionales para un servicio que el veterinario le presta a su cliente. No solamente porque contradice la ley de honorarios vigente y/o  resoluciones de los Círculos locales, sino que el honorario debe de abonarlo quien se beneficia con el servicio profesional. Si el Estado
Bonaerense desea subsidiar algún servicio profesional, deberá hacerlo con el productor a través de la presentación de la factura de ésta último, pero los profesionales no están obligados a renunciar al cobro de sus
servicios al productor para percibirlo del Estado y de lo que este le quiera pagar.


Por otra parte, es sabido que el Estado paga mal, es decir, fuera de término. De acuerdo a la experiencia con otros planes ganaderos, sabemos que el Estado ha pagado con un año y más tiempo de atraso y en muchos
casos, no ha pagado. Es por ello que no se nos puede imponer este sistema que ninguno de los profesionales quiere.


En este punto del pago es que reclamamos la enérgica protesta de las autoridades del Colegio Provincia que debe de representar los intereses de todos los matriculados.

b) Actividad comercial profesional: de la misma manera que en el punto anterior, la entrega en forma gratuita de biológicos al productor, como así también los análisis de laboratorio, lesiona la actividad comercial que desempeñan aquellos profesionales que poseen veterinarias y laboratorios de diagnóstico.

En todo caso si el Estado quiere subsidiar la aplicación de determinados fármacos y/o biológicos, deberá reintegrarle su valor al productor contra la factura respectiva y, de esa manera, no se lesionaría el derecho constitucional de ejercer el libre comercio; esto además viola la facultad de asesoramiento del profesional en cuanto a la elección de los medicamentos  hacia el productor. ¿O es acaso el Estado quien está en mejores condiciones intelectuales de decidir qué medicamentos se aplicarán?

Por todo lo expuesto es que queremos manifestar que si el Estado quiere subsidiar al productor, que lo haga,
pero que no seamos los profesionales los que debamos soportar los perjuicios que nos va a ocasionar la fijación de los aranceles, la demora en los pagos y la negativa de comercialización. Que el Estado busque otro sistema como lo es el subsidio directo al productor a través de los reintegros y que sean estos últimos quienes corran el riesgo del pago o no de los subsidios y del plazo que ello demande.


Estas razones nos llevan a solicitar en forma urgente una reunión zonal con el Distrito y con todos los Círculos que los componen, como así también con las autoridades del Colegio de la Provincia de Buenos Aires para rechazar este sistema de subsidios implementados y hacerle saber de este rechazo y de las razones que lo fundamentan a las autoridades de la Provincia de Buenos Aires.

También demandamos del Colegio que se expida en forma enérgica contra el Plan y que defienda pública y jurídicamente la actividad de sus matriculados, tomando las acciones legales que sean necesarias, como lo hacen otros Colegios profesionales, ya que el Colegio Provincia tiene legitimación suficiente para peticionar ante la Justicia en representación de sus matriculados (art. 43 CN).

Sin más los saluda muy atte.

Esteban H. Saparrat. Presidente.                                                       
Pedro E. Girbent. Tesorero.


 


CARTA DEL COLEGIO VETERINARIO DE RAUCH

Al Sr.
PRESIDENTE DEL
COLEGIO VETERINARIO de la
PROVINCIA de BUENOS AIRES

De nuestra consideración:

Nos dirigimos a Ud, en nuestro carácter de miembros del Círculo Veterinario de Rauch.


Lo hacemos en cumplimiento de la ley 9.686 Capitulo II Art. 57 d), en tanto prescribe dar cuenta a las autoridades del Colegio, de toda irregularidad relativa al ejercicio de la profesión de que se tenga conocimiento.

Nuestro concreto y expreso propósito es hacerle llegar y saber nuestro profundo desagrado por la total falta de apoyo recibido de parte vuestra, respecto de la lucha que, desde hace años, venimos sosteniendo, como Círculo Veterinario de Rauch y a semejanza de otras agremiaciones distritales, por la defensa del derecho a realizar una de las principales prácticas del ejercicio de la Profesión Veterinaria, como es “el tratamiento preventivo para conservar y curar la salud de los animales” (Dec. Ley 9.686 Art. 78 Inc. 1), o sea, aplicar vacunas antiaftosa en los rodeos de ganado bovino de nuestro país, lucha que acaba de coronarse con éxito, tras el reconocimiento obtenido de la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Federal de Mar del Plata.


El planteo surge frente al atropello que se perpetrara en desmedro de nuestra incumbencia profesional, por parte de organismos del Estado y entidades no gubernamentales, a partir de la puesta en marcha del Plan
Nacional de Lucha contra la Fiebre Aftosa, al inicio de los ´90.


Fue entonces, y so pretexto de llevar adelante un programa de finalidad inobjetable que, de modo intencional, arbitrario y planificado, se excluyó a los Médicos Veterinarios de la implementación del citado Plan, a la vez que se montaba una campaña engañosa, a través de la que se pretendió hacerles creer a los productores agropecuarios que uno de los escollos para su buen funcionamiento era, justamente, la participación en el mismo del Medico Veterinario.

De tal modo, en plena vigencia de las instituciones democráticas, se consumó una inadmisible violación de los derechos vinculados al ejercicio profesional que nos garantizan la Constitución Nacional y las normas vigentes en la materia, al excluírsenos arbitrariamente tanto de la aplicación de la vacuna antiaftósica cuanto de su comercialización.

Tamaña violación nos ha arrebatado la posibilidad de aplicar con exclusividad la totalidad de las 970 millones de dosis vacunas, al cabo de más 18 años de vigencia del plan, a quienes, sin duda, debimos ser –por imperio de la ley, por formación específica y hasta por sentido común- protagonistas responsables de tan delicada tarea, claramente aludida en la Resolución 1498 y anexo.

A consecuencia de este atropello, durante casi 20 años, hemos tenido que observar, con impotencia, y frente a vuestra incomprensible pasividad, como “vacunadores”, sin el más mínimo conocimiento médico, formados para
realizar actividades sin vinculación alguna con la salud, aplicaran la vacuna de antiaftosa y brucelosis.


Mientras tanto, a los Médicos Veterinarios, con títulos Universitarios habilitantes y matriculados en el Colegio de Veterinario de la Provincia de Buenos Aires, solo se les permitía el arreo de los animales o el manejo de las trancas de las mangas, con el agravante de que, en algunos casos, se trataba de establecimientos o cabañas con contratos bajo la modalidad de Asesoramiento Técnico Permanente del propio veterinario. Decreto 830/81 Art. 3º.

Este atropello se ha perpetrado con la complicidad de los denominados Entes Sanitarios Locales, organizaciones que nacieron para canalizar la participación del Productor Agropecuario en el Programa pero que, además, con apoyo en resoluciones de SENASA, fueron usadas para eludir el cumplimiento de la legislación vigente en materia veterinaria.

Estas Fundaciones –que actúan con facultades delegadas por el SENASA- han autorizado, durante dos décadas, a personas que, sin titulo alguno, inscriptas en Monotributo, violando el régimen de incumbencias profesionales, facturan, por su intermedio, supuestos 'honorarios”, por el trabajo de inoculación de vacunas antiaftosa y brucelosis, perpetrando un abuso pocas veces visto en desmedro del ejercicio profesional independiente.

Semejante transgresión del orden jurídico incluye la decisión temeraria de delegar, en “vacunadores” ineptos la aplicación de un inmunógeno de alto riesgo humano como la Cepa 19 de la vacuna de Brucelosis pero, además,
excluyendo a los profesionales Veterinarios.


Todavía habría que advertir que el avance denunciado contra nuestros derechos y el orden jurídico, se encuentra “legitimado” por su inclusión en resoluciones de SENASA (ej. Res. 623/02 Art.4º), en las que se emplea, para citarlo, el eufemismo “vacunadores autorizados”, previendo –tal vez- eventuales demandas, con el que se habilita la intervención de 'idóneos' no profesionales, supuestamente “capacitados” en cursos que se imparten a aquellos, de solo un día de duración.

Tales normas no prohíben -sería absurdo si lo hubieren hecho- la intervención de Veterinarios en la aplicación de Vacunas, en el marco del Plan, pero, valiéndose de esa mañosa ambigüedad, Los Entes Sanitarios Locales -con el apoyo del SENASA, las invocaron para cerrar las puertas a nuestra participación.

Esos Entes Sanitarios Locales fueron integrados con representantes de entidades agropecuarias, algunas de ellas con mayoría propia dentro de aquellos, las que, amparadas en dichas resoluciones, aún hoy sostienen esa
actitud discriminatoria, con un insostenible argumento: “lo que funciona bien no se cambia”.


Esta lamentable usurpación de los derechos que nos garantizan el Art. 14 de la Constitución Nacional y el 78, de la Ley 9.686, entre otros, no solo ha significado una cuantiosa pérdida de honorarios profesionales (a razón de 40.000.000 de aplicaciones anuales a 50 centavos c/u solamente en la Pcia. de Buenos Aires ) sino, también, una falta total de consideración hacia nuestra carrera de Médicos Veterinario, hacia las Universidades que nos graduaron y hacia la Colegiación Veterinaria en su conjunto.

Pero no es la comentada, la única consecuencia gravosa para nuestros derechos profesionales que sufriéramos a partir de la implementación del Plan de Lucha contra la Fiebre Aftosa:

Lo es también el Monopolio que se garantizara a las Fundaciones en la Venta de vacunas Antiaftosa y Brucelosis.

Ese monopolio le ha permitido a los entes locales manejar discrecionalmente la distribución, almacenamiento y venta del zooterápico, llegando a usar, en algunos casos, salas sin la correcta habilitación, e incumpliendo los más elementales recaudos sanitarios impuestos por la Dirección de Ganadería, a los Veterinarios.

La iniciativa oficial parece haber tomado solo en cuenta el pingüe negocio de la venta de 40.000.000 (cuarenta millones) de dosis de vacuna Antiaftosa por año en nuestra provincia, que se disfraza detrás de los denominados “costos operativos” facturados a los productores por las Fundaciones.

Arrebatarle esa actividad a las Veterinarias, llevado a escala nacional, significa la pérdida de expendio de zooterápicos al por menor, de 1.000 millones de dosis de vacuna antiaftosa desde la vigencia del plan de
erradicación, lo que, a un valor actualizado de $ 2 (Pesos dos) por dosis de vacuna, significa un mercado cautivo de dos mil millones de pesos facturados a la fecha, sumados a los 500 millones por honorarios de
aplicación de la misma que hemos dejado de percibir.


Tal es el desatino que el propio SENASA ha presentado un anteproyecto de modificación de la resolución 624/02, en la que se admite explícitamente la participación del medico veterinario de la actividad privada, admisión que, en realidad, constituye una obviedad: es absurdo que necesite aclararse que los Médicos Veterinarios pueden vacunar bovinos.

Por supuesto; semejante iniciativa no fue espontánea sino la consecuencia de una serie de fallos judiciales que, en los últimos años, han comenzado a receptar los reclamos de los Profesionales Veterinarios frente a la
insólita exclusión de la que hemos sido víctimas de parte del propio SENASA y de los Entes locales.


La situación es tan burda que, mientras, de modo arbitrario, se nos priva de una actividad lícita y rentable, inherente a nuestra profesión, para la que nos encontramos preparados y por la que tributamos al Estado, se nos obliga a cumplir íntegramente la resolución 13/89 sobre venta al por menor de zooterápicos, en un contexto donde la venta no es obligatoria, la cobranza no es compulsiva y todos los riesgos son para el titular de la
veterinaria.


Por eso estamos convencidos de que, con su silencio y pasividad frente a semejante situación, a lo largo de casi veinte años, la Conducción del Colegio ha incurrido en flagrante incumplimiento del Art. 4º de la Ley 9.686, que establece, claramente, que el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires debe defender a sus miembros en el derecho y libre ejercicio de la profesión, conforme a las leyes.

Esta inexplicable inacción se hubiera evitado si el Colegio hubiera hecho efectiva la participación que ha previsto, a su respecto, la Ley 23.899 del año 1990, con la creación del SENASA (Artículo 1º) que, además,
contempla la formación de Comisiones provinciales o regionales (Artículo 13), participación que también se prevé en la ley 24.305 en las comisiones provinciales de Sanidad Animal, creadas por Ley 23.899.


Desde el lanzamiento del Plan de Lucha contra la Fiebre Aftosa a la fecha, ni el Colegio, ni la Federación Argentina de Veterinarios, ni el CAPROVE, tomaron decisiones que exteriorizara una firme acción de apoyo a nuestra causa y la de miles de Veterinarios en toda la Provincia, a pesar de haber sido notificados de tales reivindicaciones.

Resulta incomprensible que la Institución que Ud. preside no haya resuelto, al cabo de casi 20 años de tan manifiesta ilegalidad, con el concurso de su cuerpo de abogados, ejercer una defensa efectiva de este gigantesco saqueo a sus asociados, a pesar de nuestros reclamos en tal sentido y de la magnitud y notoriedad del problema.

Vuestro silencio frente a tamaño atropello conlleva una actitud indiferente hacia nuestra lucha contra el mismo y respecto de los sacrificios cotidianos que sus asociados hacemos para desarrollar la profesión, cumpliendo con las infinitas exigencias sanitarios impuestas por el propio Estado y satisfaciendo la insaciable presión impositiva.

Esa larga lucha contra tal avasallamiento comenzó a principios de los años 90, cuando comprobamos que, en la implementación del programa operativo de la Fundación para la Erradicación de Fiebre Aftosa de Rauch  (FREFA), no se contemplaba ni la comercialización de vacuna Aftosa ni la aplicación de la misma por parte de los Médicos Veterinarios.

Ello nos decidió a no integrar dicha comisión y, desde ese momento, a pesar de nuestros reclamos periódicos, ni la FREFA ni el propio SENASA atendieron los mismos y, muy por el contrario, los rechazaron de manera
airada.


En 1992, cuando recibimos el primer rechazo a nuestro reclamo por la forma en que se nos apartaba de la Vacunación Antiaftósica y de la comercialización, la jurisprudencia a que tuvimos acceso parecía reticente a planteos como los nuestros, lo que nos inhibió de acudir a la vía jurisdiccional.

Eran tiempos en que “la regla de oro” parecía ser la “Desregulación”; en los que la obtención de una renta se priorizaba por sobre cuestiones como la Salud Pública. Por entonces, muchos se resignaron ante lo que parecía
una causa perdida de antemano.


Pero, cuando -en el año 2005- obtuvimos la Personería Jurídica de nuestro Círculo de Veterinarios de Rauch, resolvimos reiniciar los periódicos reclamos para poder vacunar, pedidos que, como hasta entonces, fueron
rechazados sistemáticamente.


Para fortalecer nuestra posición decidimos integrar le comisión de FREFA mediante el envío de un delegado pero eso no fue suficiente para lograr nuestro objetivo ya que ni las instituciones que componían la Fundación ni sus integrantes se mostraban dispuestos a modificar su postura.

Por ultimo, en julio de 2007 decidimos intimar por carta documento a la FREFA para que incorporara a los Veterinarios al Plan Operativo de vacunación de Aftosa en Rauch, bajo apercibimiento de iniciar acciones
judiciales en su contra, recibiendo un nuevo rechazo, por la misma vía, de parte de la propia Fundación (FREFA).


Allí fue que tomamos la determinación de acudir a la Justicia, habiendo contratado, al efecto, un servicio jurídico privado que promovió una Demanda de Amparo contra la FREFA, por ante el Juzgado Federal Nº 1, de Azul, reclamando “se le ordene cesar en su arbitraria e ilegal decisión de Impedir a los Veterinarios miembros del Círculo Ejercer su Profesión en forma independiente en lo que respecta a la aplicación de dicha vacuna en los rodeos bovinos del Partido de Rauch”.

Esa demanda que fuera rechazada en primera instancia, resultó finalmente acogida por la Excma. Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata, quien revocó el fallo del magistrado azuleño y dio plena razón a nuestro planteo.

En el sabio voto del Dr. Jorge Ferro –que constituye el sustento argumental de la Sentencia- se dice

'... Adentrándome a la cuestión de fondo debatida, prioritariamente, destaco que no existe principio legal alguno que faculte a la Fundación Rauch para la Erradicación de la Fiebre Aftosa, a excluir a los médicos
veterinarios a formar parte de las campañas anuales de vacunación antiaftosa y solo admitir para tal tarea sanitaria a 'vacunadores', determinando de tal manera una especie de incomprensible monopolio o incluso una especie de discriminación, que atenta contra la libertad de trabajar …'


'… Ahora bien, del texto de la ley 24.305 no se desprende principio regulatorio alguno aplicable a la cuestión debatida, ya que la mentada legislación sólo refiere a la declaración de interés nacional la lucha contra la fiebre aftosa; por su parte la Resolución SENASA 623/032 establece los entes sanitarios locales, la estructura y  funcionamiento de sus grupos operativos; su contenido solo hace mención a los 'vacunadores autorizados' (art.4) y en su Anexo, al tratar sobre el Programador del Plan -como responsable directo de las tareas de vacunación- también refiere a los 'vacunadores', sin hacer exclusión alguna de los veterinarios; por otra parte, del Pto. 3 Vacunador del Plan, no se ve restricción alguna de los actores y más aún, en su 3º párrafo refiere que 'la vacuna será entregada por el Programador al vacunador para la tarea asignada...', sin aditamento alguno respecto de los veterinarios ...'

'… Frente a tal conjunto normativo, me persuado que se advierte arbitrariedad o ilegalidad en el accionar de la demandada habida cuenta que no existe la más mínima presunción que los veterinarios no puedan actuar dentro del marco de la vacunación en la lucha contra la fiebre aftosa y centralmente en lo que se denomina estrategia de vacunación, puesto que el número de vacunadores si bien pueden variar conforme la
demanda de vacunación, no se explicita el porqué de una cantidad limitada de vacunadores o la exclusión de veterinarios, ni cual es la normativa que contemple ese aspecto cuantitativo de idóneos …'


'… Debe recordar la Fundación, que el trabajo es un derecho esencial del hombre, que exalta a su dignidad y que sólo cuando existen limitaciones legales y razonables, las mismas son válidas …'

En función de ello, la Sentencia de la Excma. Cámara del dieciséis de octubre de 2009 prescribe, de modo contundente:

'… Por todo lo expuesto, y de conformidad con similar antecedente 'Círculo Veterinario de Ayacucho c/Fundación Ayacuchense para la Sanidad Animal s/amparo', he de proponer al Acuerdo hacer lugar al recurso incoado por el Círculo Veterinario de Ayacucho, revocar la decisión del Sr. Juez a quo y hacer saber a la Fundación Rauch para la Erradicación de la Fiebre Aftosa (FREFA) que deberá abstenerse de impedir la actividad profesional de los médicos veterinarios en punto a la vacunación antiaftosa en el Partido de Rauch, Prov. de Buenos Aires, previo cumplimiento de las reglamentaciones pertinentes, con costas a la demandada perdidosa. (arts. 68, y concs. del CPCC y 1, 5, 12, 13, 17 y concs. de la ley 16986).'

El fallo hace referencia a un precedente reciente a través del cual se reconociera razón a un planteo semejante al nuestro, promovido por nuestros Colegas del Círculo Veterinario de Ayacucho.

Parece mentira que debieran transcurrir casi dos décadas para que el pronunciamiento de un Tribunal Federal pusiera coto a una arbitrariedad tan manifiesta.

Lo cierto es que, a consecuencia de tal decisorio, veinte años después del lanzamiento del Plan de Lucha contra la Fiebre Aftosa, recién hemos podido suscribir un convenio con la FREFA (que debió ser intimada al efecto, por
la Cámara marplatense) a través del cual acordamos los términos dentro de los cuales, los Veterinarios  Rauchenses por fin participaremos en la segunda etapa de la Campaña 2010.


Por eso, y para finalizar, además de dejar constancia del profundo desagrado que nos produce la actitud abandónica asumida por la Conducción del Colegio, respecto de sus asociados y de la lucha reseñada, queremos
expresarle que no estamos dispuestos a quedarnos mascullando esta sensación, por lo que la estamos compartiendo con la totalidad de los Círculos Veterinarios bonaerenses, con las Universidades Nacionales y con
otras entidades que debieran hacer causa común con nuestra contienda.


Asimismo, le hacemos presente nuestra firme determinación de no cesar en esta lucha hasta que el último animal bovino sea vacunado por un veterinario, se reconozcan la dignidad de nuestra profesión y la integridad de nuestros derechos, tras vencer a esta alianza corporativa que ha privilegiado la defensa de mezquinos intereses, no solo por encima de nuestros derechos sino, incluso, de la Salud Pública.

Sin otro particular, salúdanle atentamente

Dr. Darío Almandoz, Dr. Javier Arleo, Dr. Darío Artiguenave, Dr. Sebastian Atela, Dr. Luis Cano, Dr. Gustavo Costantino, Dr. Luis H. Donadio, Dr. Andrés M. Dualde, Dr. Fernando Dumon, Dr. Claudio Franchino, Dr. Santiago Gonzalez Chaves, Dr. Saúl Larralde, Dr. Jorge Quintana, Dr. Jorge Petreigne, Dr. Raul Agustín Romero, Dr. Raul Arturo Romero



RESPUESTA DEL SR. EDUARDO IRASOLA AL CIRCULO VETERINARIO DE RAUCH

Estimado Jorge:


Estoy en total acuerdo por lo actuado por el Circulo Veterinario de Rauch, yo y mi Empresa nos hemos manifestado en términos muy parecidos en cuanto a el atropello que significa privar al medico veterinario de algo tan elemental que es ejercer actos inherentes a su profesión.

Durante años se avasallaron todos los derechos lógicos y éticos de la profesión, que son aplicar comercializar, diseñar planes sanitarios y manejar la sanidad de los animales de sus clientes con el sentido común y el profesionalismo para lo cual se prepararon, y no existe nadie más capacitado para manejar todo tipo de programas relacionados con la salud animal que el MEDICO VETERINARIO. Seguramente hay varios actores importantes que permiten que este desatino sea posible, un Colegio Veterinario desatento a los reales intereses de sus integrantes, un SENASA complaciente con esta situación y un sistema comercial MONOPOLICO, que no mueve un dedo por las veterinarias del interior.

Voy a reenviar tu correo a los miles de colegas que tenemos como clientes. Sueño con que aun que sea en algunos temas puntuales tengamos un criterio mucho más corporativo, y todos los integrantes del mercado veterinario tengan claro que la fuerza y las posibilidades siguen en manos del medico veterinario.

Te mando un abrazo a vos, y a todo el Círculo, estoy como siempre al lado de Ustedes para lo que necesiten.

Eduardo Irasola.
V.I.A


 



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