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Científicos logran alta natalidad de cotorras cubanas

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

12/09/2012

Resumen

Especialistas cubanos han logrado una nueva metodología para la reproducción de la cotorra cubana a partir de la incubación y cría artificial, que permite una alta sobrevivencias de los embriones de estas aves. 

 

Artículo

 

El Centro Nacional para la Producción de Animales de Laboratorio -(CENPALAB)- es rector de este trabajo en el que participan varias instituciones, entre ellos el Centro de Reproducción de la Cotorra cubana (Amazona leucocephala leucocephala, subespecie endémica), en la Ciénaga de Zapata, provincia de Matanzas.

 

En CENPALAB, que logra la sobrevivencia del 84 por ciento de los embriones, se esterilizan los huevos proveniente de la Ciénaga de Zapata, se les pone la fecha, se realiza un registro de la pareja que lo puso, se pesan y cada dos días, mediante un equipo, se observa el desarrollo embrionario de los pichones.

Esta ave de plumaje colorido anda en bandadas. En febrero comienza la formación de pareja, la elección de la cavidad. Abril y mayo son los meses de mayor puesta y nacimiento. En esta etapa es cuando se coleccionan los huevos de los ejemplares en cautiverio.

 

Las cotorras, cuando ven el nido vacío, hacen una segunda puesta, con la cual se quedan. Ese es un mecanismo que ellas poseen por si existe algún desastre natural o se cae el nido por cualquier motivo, vuelven a procrear.

 

La incubación dura 26 días. Los primeros son de sumo cuidado, pues el huevo debe estar en movimiento para que el embrión no se desarrolle pegado a una parte, lo cual representaría una muerte segura. Así se garantiza que crezca en el centro del huevo con calor uniforme. A los 23 días pasan a otro equipo. El proceso de salir del cascarón demora de dos a tres días.

 

Nacen desprovistos de plumón, con los ojos cerrados, por eso los primeros diez días de vida son los más vulnerables, además se dificulta mucho darles la comida, no solo por el tamaño, sino por la forma del pico, curvo y hacia abajo.

 

Hay que manipularlos con mucho cuidado y, en ocasiones, con una sondita llevar el alimento hasta el buche e incorporar la papilla, completamente líquida al principio. Durante esa etapa, la alimentación corresponde cada hora y media, incluso de noche y madrugada.

 

La papilla elaborada en CENPALAB es de gran calidad. Los pichones no han sufrido compactación del buche, uno de los problemas que ocasionan algunas dietas comerciales que los pueden matar.

 

La papilla se digiere con facilidad, es dulce, tiene los sabores de nuestras frutas. A medida que el pichón crece, aumenta la concentración de la papilla, así hasta llegar a los pelletizados, especie de bastoncitos de pienso, hechos indistintamente para juveniles, adultos o para etapas de reproducción y cría.

 

Cuando se alimentan solos y lucen sus bellas plumas pasan para una jaula donde comienzan los ejercicios de vuelo. Tres o cuatro años después están listos para iniciar nuevamente la larga cadena de la reproducción. Una cotorra puede vivir 25 años y más.

 

Ver el vídeo explicativo 

 

 

Fuente: Gladys Rubio. Noticiero Nacional de la Televisión Cubana. Tomado de Cubadebate

 



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