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Iguanas muertas podrían ser fatales para los perros

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

01/05/2010

Resumen

Un mes después que las temperaturas heladas mataron a miles de reptiles por todo el sur de la Florida, los veterinarios están ocupados atendiendo a perros que tal vez hayan contraído botulismo al comer restos de iguana. 

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Para algunos perros, descubrir un lagarto muerto en el patio es como encontrar un pedazo de tocineta en el piso de la cocina: un delicioso bocado. Pero, cuidado, también puede ser fatal.

Un mes después que las temperaturas heladas mataron a miles de reptiles por todo el sur de la Florida, los veterinarios están ocupados atendiendo a perros que tal vez hayan contraído botulismo al comer restos de iguana.

El resultado es una parálisis tan severa que algunos perros han tenido que ser sacrificados.

Al igual que otras criaturas de sangre fría, miles de iguanas murieron congeladas durante los gélidos días de principios de enero. Algunos perros que las confundieron con juguetes para mascar han mostrado tener los síntomas típicos de una enfermedad tan poco común que la mayor parte de los veterinarios no han visto en toda una década.

``Me parece que es botulismo, aunque es casi imposible de demostrar de forma definitiva'', dijo el Dr. James Dugan, veterinario de Pinecrest.

La clínica del doctor Dugan ha atendido a varios perros que han sufrido varios grados de parálisis desde la ola fría. Todos comieron iguanas.

``Por qué han querido comer un reptil podrido que huele de una forma horrible y podría matarlos, es algo que no sé'', dijo el Dr. Dugan.

La parálisis comienza en la parte trasera del animal, y luego avanza hacia las patas delanteras,my en algunos casos, afecta al diafragma. Llegado ese momento, los perros deben ser entubados para que puedan respirar, un proceso caro que muchos dueños no pueden pagar.

Al menos en dos de estos casos en el sur de la Florida, los perros que no pudieron respirar debieron ser sacrificados.

De igual modo, otros graves problemas como neumonía también surgen cuando la parálisis afecta el esófago.

El Dr. Brian Roberts, neurólogo veterinario del Condado Broward fue el primero en dar la alarma sobre el posible botulismo en un correo colectivo que envió a finales de enero a sus colegas del sur de la Florida.

En el correo, el doctor Roberts dijo que varios dueños de perros han llevado a sus mascotas a la clínica de Cooper City Veterinary Specialists of South Florida con parálisis. El denominador común: iguanas muertas.

``Durante días o semanas, no teníamos ninguna idea de lo que podría estar ocurriendo'', dijo Roberts, que mandó muestras de tejido al laboratorio de diagnósticos estatal en Kissimmee.

Roberts diagnosticó que se trataba de botulismo tras descartar otras posibles causas. No hay mucho que un veterinario pueda hacer más allá de ``un cuidado medico y pocos ejercicios para mantener en movimiento al perro'', agregó el experto.

La toxina del botulismo hace que los nervios y los músculos no puedan comunicarse entre sí, dijo Robert. Por lo general, la parálisis se manifiesta en un día o dos después de haber comido la iguana, y los síntomas peores duran por lo menos una semana.

Los perros pueden comer, pero no pueden caminar ni pararse. Sin embargo, no sienten dolor, han dicho los veterinarios.

Eso es lo que sucedió con Miller, una hembra pitbull de ocho años y 69 libras de Pompano Beach cuya familia la llevó de urgencia a la clínica del Dr. Kevin McAllister el pasado 26 de enero.

``Encontró una iguana muerta en el patio, y al otro día estaba débil y no podia levantarse'', dijo McAllister. ``Estaba muy nerviosa, y completamente tumbada'. 





Fuente: El Nuevo Herald 



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