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Las vuvuzelas, riesgo para la salud

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

02/07/2010

Resumen

Cuando se dio la noticia al mundo sobre la aparición del virus AH1N1, inmediatamente el Ministerio de Salud del Canadá, implantó una campaña de educación  obligatoria en el sentido de enseñarle a toda la población la forma correcta de estornudar.

 

Artículo

Para el efecto, especialmente en la televisión, se  mostraba que lo ideal es el doblar la mano y acercarla para tapar la nariz y la boca para evitar en esta forma expandir gotas de saliva y partículas del virus.  

Esta campaña abarcó desde los jardines infantiles, colegios, universidades, funcionarios públicos, cruz roja, fuerzas armadas, aeropuertos, hoteles, hasta la población rural.  

En la misma se explica que cuando se estornuda con la boca abierta el spray que se produce puede lanzar partículas infectantes hasta un metro y que cuando se hace con las dos manos un embudo para estornudar,  dicho material contaminante puede ser lanzado hasta alcanzar los tres metros.

vuvuzuela


Es el momento de analizar las consecuencias  patológicas que se pueden derivar del actual campeonato mundial de fútbol, bien por el ingreso de agentes patológicos no existentes a Sudáfrica a través de los miles de turistas que asisten a este evento o  por la difusión de este país hacia otras naciones de patógenos endémicos por medio de  los aficionados cuando regresen a sus países de origen.   

Las autoridades sanitarias de Sudáfrica están justamente analizando los riesgos que se pueden originar por el uso de miles de vuvuzelas durante los partidos de fútbol.

   La vuvuzela (en zulú, también conocida como lepatata en setsuana) es una especie de trompeta larga utilizada por los aficionados para animar a sus equipos, especialmente en el fútbol sudafricano.

   Suele estar hecha de plástico y el sonido que produce es similar al barritar de un elefante o al zumbido de una abeja. Su largo puede varias desde medio hasta tres metros.







Independiente de las molestias que origina el fuerte ruido y de los daños que pueda ocasionar al aparato auditivo por los altos decibeles que produce durante más de dos horas, se está analizando el alcance que cada una de estas cornetas puede originar al lanzar a una gran distancia y sobre una apretada multitud gotas de saliva y partículas virales de si quien la usa padece de una afección gripal.

   Fuera de lo anterior y lo vemos en nuestros televisores esta trompeta es pasada entre personas e inclusive de adultos a niños y ya se podrán imaginar los agentes infecciosos que se pueden transmitir entre las diferentes personas aún de distintas nacionalidades.

   Como podrán sacar en conclusión, sanitariamente hablando,  este elemento es más  perjudicial que si se estornuda con la boca abierta o haciendo cono con las manos.

   Seguramente esta idea del uso de las vuvuzelas ya ha sido analizado comercialmente  para  ser implantado en  los eventos deportivos ha realizarse en todos y cada uno de los países de donde procedieron los aficionados al fútbol y por los industriales del plástico que están viendo este evento por televisión.

   Considerando el peligro que el uso de este artefacto representa para la salud humana vale la pena que tanto la FIFA con sus  208 asociaciones o federaciones de fútbol de distintos países, la Federación Internacional de Baloncesto con sus 213 federaciones y las de los demás deportes, conjuntamente con La Organización Mundial de la Salud (OMS), con sus 193 Estados Miembros; la  Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como  asociación de gobierno global con sus más de 190 miembros que facilita la cooperación en asuntos humanitarios entre los cuales cabe justamente la defensa y protección de la salud humana, los Ministerios e Institutos de Salud de cada nación, y en general cualquier institución oficial, particular o académica que tenga la responsabilidad de velar por la defensa y protección de la salud humana, en forma solidaria se opongan al uso masivo y global de este elemento por los riesgos sanitarios que conlleva para la humanidad.

   Las catastróficas consecuencias del calentamiento global, el mayor crecimiento de la población mundial tanto humana como animal,  la globalización, el  incontrolado movimiento del hombre a través del planeta, el masivo contrabando de especies animales vivas, entre otras razones, están favoreciendo la difusión entre los continentes de enfermedades emergentes, reemergentes y de perjudiciales zoonosis.

Si a lo anterior le agregamos el permitir el uso en concentraciones humanas de vuvuzetas, posibles responsables de los  perjuicios sanitarios que pueden originar, será imposible controlar en el futuro inmediato enfermedades tales como la influenza AH1N1, entre otras.  

 

El cambio climático es una realidad incuestionable por ello el cuidado, protección y defensa  del planeta es una obligación de las actuales y futuras generaciones. 

En los gobiernos y en sus manos está el defender el Planeta y Proteger la Salud Humana y Animal 



 



Autor: Oscar Rivera García  M.V.Z de la Universidad de Caldas egresado en el año, 1957. Asociado Decano de la Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios y Zootecnistas Especialistas en Avicultura (AMEVEA). Gestor y Coordinador del PRIMER CONGRESO COLOMBIANO E INTERNACIONAL  DE ZOONOSIS. Manizales-Caldas-Colombia-Septiembre-2008. Exdocente de las Facultades de M.V.Z. de las Universidades La Salle y San Martín, Bogotá. Miembro Corporación RED Salud Pública Veterinaria (SPVet). Miembro Asociación Veterinarios Vida Silvestre (VVS). Docente del Aula Virtual Veterinaria de Veterinaria.org, España, en cursos de Bioseguridad y Zoonosis.  

      

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