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Aves migratorias: pasado, presente, futuro

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

12/03/2011

Resumen

 En la actualidad lo más extraño radica en que en algunas regiones están observando aves migratorias que nunca habían pasado por  sus territorios lo cual indica variaciones en las rutas  de migración por causas que tienen que ver directamente con los fenómenos naturales ocasionados por el cambio climático. 

Artículo

El Cambio Climático es una severa reacción de la tierra por los atropellos a que la está sometiendo el hombre.                                                       

  

De las 10.000 especies de aves que se estima existen en el mundo, se calcula que el 50 por ciento migra. La migración  es un fenómeno principalmente del hemisferio norte (Ártico). En el hemisferio sur (Antártico), la migración estacional es menos evidente. Lo hacen por un instinto genético, desencadenado por un  estímulo fisiológico primario  debido  al cambio en la longitud del día  e igualmente relacionados con  cambios hormonales. 

En el Ártico cuando se inicia el  otoño  los días se acortan y al comenzar el invierno son menos las  horas de luz día, comienza   una fuerte disminución de la temperatura y empieza a caer la nieve que cubre todo el terreno en donde viven lo cual  provoca la desaparición de insectos, pequeños invertebrados, semillas, granos y plantas que deja a las aves sin alimento razón por la cual inician vuelo hacia otros sitios geográficos del mundo en donde puedan sobrevivir.  

El recorrido de la migración suelen realizarlo dos veces al año, uno al finalizar el otoño y comienzo del invierno (meses de Octubre y Noviembre) cuando parten del Ártico hacia zonas que les garanticen una mejor temperatura, más horas de luz y suficiente alimento, y el otro el viaje de regreso desde los diferentes continentes hacia su sitio de partida en el Ártico que coincide con la iniciación de la  primavera (meses de Marzo y Abril) y ya derretida la nieve y descongelada el agua, van a encontrar de nuevo suficiente  alimentación y gracias a los días más largos del verano  inician la etapa de reproducción (apareamiento, postura, cría y levante).

 El clima de la región ártica es uno de los más duros de todo el planeta, por ello las aves deben realizar largos  trayectos de migración que las lleva a buscar su sustento en regiones tan alejadas como Oceanía, Sudamérica o Sudáfrica en recorridos de desplazamiento de miles de kilómetros. Algunas aves utilizan como zona de descanso los humedales, desembocaduras de ríos, embalses en donde, encuentran alimento suficiente para proseguir el viaje.                        

A lo largo del planeta aparecen varios puntos ya de concentración o de paso  de aves migratorias: Eilat en el sur de Israel, Canal de Panamá en Centroamérica, Djibouti, en el norte de África., Gibraltar y Tarifa en el sur de España, Montes del Ponto al este de Turquía, Holiday Beach al norte del lago Erie, Norte de Israel, Crestas de montañosas: Hawk Mountain en Pensilvania, Montañas: Goshute en Nevada, Localidades a orillas de lagos: Duluth (Minnesota), Green Bay y Cedar Grover (Wisconsin, EEUU), Hawk Cliff Contario en Canadá, Beidaihe (Hebei, China), Cape May Point (Nueva Jersey), la Punta del Diablo (California), Falsterbo (Suecia), e) Cabos: Irago-zaki y Stat-misaki (Japón).   



De todos los puntos quizás Israel es el lugar del mundo donde mayor número de aves rapaces planeadoras se pueden observar, debido a la confluencia de Asia, África y Europa, y a las condiciones geográficas excepcionales (combinación de altos riscos, estrechos cañones desérticos, altas temperaturas medias).

En la actualidad lo más extraño radica en que en algunas regiones están observando aves migratorias que nunca habían pasado por  sus territorios lo cual indica variaciones en las rutas  de migración por causas que tienen que ver directamente con los fenómenos naturales ocasionados por el cambio climático. 

HISTORIA

La Biblia en su libro del Éxodo  dice que los israelitas en el viaje a la tierra prometida, en el desierto, fueron auxiliados por inmensas bandadas de codornices (coturnix coturnix coturnix). Parece que este acontecimiento tuvo lugar 1580 años antes de la venida de Jesucristo y es de los hechos más antiguos que se  registran en la historia de la humanidad. 

Aristóteles, en la “Historia de los Animales”, anotaba que las aves emprendían largos viajes apremiadas o por el intenso frío del invierno, o molestas por el fuerte calor del verano. 

El primer caso observado de los viajes de las aves en el Nuevo Mundo, tuvo lugar el 10 de octubre del año 1492, cuando el capitán de la Pinta, Martín Alonso Pinzón, quien navegaba con rumbo al oeste, divisó una bandada de aves continentales con dirección al sudoeste. Avisado Colón del fenómeno, ordenó cambiar el rumbo, y así tocó  son sus tripulantes en San Salvador.  De tal manera que las aves influyeron de esta manera en el descubrimiento de América.

Los antiguos vikingos navegaban guiándose por el instinto de las aves. Llevaban a bordo un número de cuervos, y los soltaban uno a uno mientras navegaban hacia occidente. Si el cuervo volaba de regreso siguiendo el curso que habían traído las naves de los vikingos continuaban hacia el oeste. Pero cuando un cuervo volaba en una dirección diferente, las naves cambiaban de curso y seguía su dirección de vuelo en busca de nuevas tierras.

TRISTE RECUERDO

Paloma viajera (Ectopistes migratorius). 

Nativa de la mitad este de Norteamérica, desde Canadá al golfo de México, pasaba el invierno en la parte sur de su distribución y se reproducía en la parte norte, desde Nueva Escocia hasta Montana y Saskatchewan al oeste. Se convirtieron en una fuente inagotable de carne, grasa y plumas para los primeros colonos ingleses que se dirigieron hacia el Oeste 

En cuanto al tamaño de sus poblaciones, abundan los relatos del siglo XIX y entre ellos los de los naturalistas y ornitólogos Alexander Wilson y John James Audubon.

Audubon, en 1813, observó una parvada de las palomas cuando se encontraba a unos 90 km. en camino a Louisville, Kentucky, calculó que el grupo tenía algo así como dos kilómetros de ancho, cerca de 380 km. de extensión  y  que podían estar hasta tres días seguidos pasando  sin parar, produciendo un ruido ensordecedor.

Cuando llegó a la ciudad, la bandada seguía pasando sobre su cabeza, en densidades tales que 'obscurecían la luz del medio día como si se tratara de un eclipse”. Aún usando los cálculos  más conservadores que los de Wilson, Audubon llegó a la conclusión  que la bandada que había observado tenía al menos mil millones de palomas.

Durante algún tiempo, fueron tan abundantes en las granjas que con un disparo de escopeta de perdigones podían caer varias decenas fulminadas.

En la década de 1850 los ferrocarriles empezaron a extender sus vías hacia el Oeste y surgieron centenares de  personas que se convirtieron en cazadores profesionales de palomas para comercializar su carne en las grandes ciudades. 

En 1880 el descenso de sus poblaciones era ya irreversible. Se realizaron ciertos esfuerzos por criar palomas migratorias en cautividad, pero con escaso éxito. 

Además de la caza, otra de las causas del declive fue la destrucción de su hábitat, ya que se destruían sus bosques para dedicarlos a la agricultura.

Ya en 1896, en menos de un siglo, las palomas habían quedado increíblemente mermadas, tanto que sólo se conocía una gran colonia de cría, de unos 250.000 ejemplares, en la cual se mataron prácticamente la totalidad de ejemplares adultos en un sólo día.

El utimo ejemplar en la naturaleza de paloma migratoria americana se cree que fue tiroteado por un niño en Ohio en 1900.A pesar de ese increíble número de ejemplares, la paloma viajera está extinguida. 

Martha, la última paloma migratoria que nació en cautividad, murió en el Zoológico de Cincinnati en 1914 a los 29 años de edad.

Fue congelada y enviada inmediatamente a la Smithsonian Institution, donde se sigue exhibiendo hoy en día su cadáver disecado, como testimonio de la acción cruel e inhumana cometida por el hombre con las armas, contra unas indefensas aves cuyo único pecado era el migrar  muy lejos de su hábitat natural, a otros sitios en busca de alimento para poder sobrevivir.Desde entonces no se ha podido probar ningún avistamiento en la naturaleza. 

PRESENTE

En la actualidad muchas especies de aves  en su migración, además de mortalidad de miles de ejemplares durante sus largos recorridos,  están perdiendo el rumbo y aparecen fuera de su área de distribución normal aún por cientos de kilómetros por diversos fenómenos naturales y otras causas.

Entre las causas más frecuentes,  muchas veces concomitantes , se tienen: tormentas, incendios forestales, lluvias fuertes, huracanes, tifones, días muy nublados, parques eólicos, erupciones volcánicas cuyas cenizas cubren grandes extensiones de terrenos en donde las aves encontraban alimento o al caer a las aguas de lagos, lagunas y estanques las hacen imposibles para las aves acuáticas,  zonas desérticas, deforestación, grandes áreas de tierra sin agua, grandes olas cerca  de las costas por lo cual deben hacer su recorrido en mar abierto, condiciones climáticas difíciles, caza, torres de transmisión  eléctricas, molinos de viento, plataformas de petróleo, derrames de petróleo y otros químicos, desecación de humedales, tormentas de arena,  empresas curtidoras que lanzas sus aguas de desecho a los ríos, aguas subterráneas altamente contaminadas, bajos niveles de los embalses, trampas, presencia de perros y vehículos en las playas, la elevada contaminación producida por la industria, los agroquímicos y las aguas negras citadinas, botulismo, residuos de metales pesados, especialmente cromo, plomo, mercurio.

La amenaza más grande que tienen las aves en la actualidad es la del cambio climático que  está provocando alteraciones radicales en sus comportamientos migratorios, rompiendo  órdenes naturales cuidadosamente transmitidas de generación tras generación durante miles de años por lo cual se cree que las especies tendrán que adaptarse, desplazarse o desaparecer. 

Empiezan a conocerse reportes de ornitólogos de diferentes países que han capturado ejemplares de varias especies de aves que muestran no solo un menor peso y tamaño sino también alas más cortas,  señal inequívoca que ya se están dando pasos iniciales y anticipados de un proceso evolutivo de adaptación ante las cada vez mayores adversidades ambientales. 

FUTURO 

20.000 millones de aves migratorias,  de las 10.000 especies existentes, están siendo afectadas por el cambio climático.

Las predicciones actuales no tienen nada de hipotético, ni terrorífico,  ni apocalíptico  y año por año la humanidad se acerca cada vez más a una cruda realidad: El deshielo de los casquetes polares del Ártico y Antártico. 

El cambio climático esta  originando una serie de alteraciones en los  hábitat de las aves migratorias que afectan notoriamente su memoria y por consiguiente las  rutas de ida y regreso y pueden inclusive alterar los períodos de incubación y reproducción, esta situación está planteando un desafío extremo a las aves, que tienen dos opciones: mutar para adaptarse a la nueva situación o cambiar su comportamiento y su hábitat.

La geografía del Ártico ha cambiado sustancialmente y las fotografías satelitales muestran gran cantidad de fiordos, ensenadas, bahías, cadenas de islas con gran cantidad de vegetación y estrechos contrastando con fotografías de hace años que mostraban cadenas montañosas cubiertas de glaciales.  

Un reporte de WWF manifiesta que el Ártico se derrite en un rango del 9.6% por década, fenómeno que desafortunadamente también  se está comprobando en el Antártico.  

Múltiples monitoreos muestran que debido al calentamiento global la superficie de la capa de hielo del Océano Glacial Ártico se ha reducido  hasta 3 millones de kilómetros, el nivel más bajo registrado en la historia. Esa cifra fue, por término medio, de 7,5 millones de kilómetros antes del año 2000, lo que muestra que a partir de 2000, se ha acelerado el ritmo del calentamiento global. La situación va de mal en peor. Si esto continúa por unas cuantas décadas más, el estudio advierte que este perenne hielo desaparecerá antes del final del siglo.



Si persiste la actual situación los investigadores piensan que dentro de unos pocos  años  en estas condiciones de deshielo de las capas polares y glaciales,  grandes barcos petroleros y miles de turistas en cruceros navegarán en infinidad de excursiones por los mares del Ártico: Chukchi, Siberia Oriental, Laptev, Kara, Barents, Nordicos.

A medida que se  disuelvan los casquetes polares y los glaciares la vegetación se estabilizará lo que seguramente garantizará una alimentación permanente. 

En estas condiciones favorables vale la pena preguntar: ¿las aves migrarán para buscar alimento a miles de kilómetros si lo tienen a disposición en cantidad suficiente y permanente, en su hábitat natural?.

Es bien conocido que las aves migratorias son portadoras sanas de diferentes subtipos de virus de Influenza aviar, razón por la cual en las actuales circunstancias y debido al cambio de algunas rutas están llegando a zonas geográficas diferentes en las cuales nunca se han detectado brotes de esta enfermedad por lo cual las autoridades sanitarias deben tener las máximas precauciones  posibles. 

¿Ante estos hechos positivos para ellas seguramente no tendrán necesidad de desplazarse hacia los diferentes continentes y esto disminuirá los riesgos y quizá la disminución de los brotes de influenza aviar?

Importante tema de discusión entre ornitólogos, biólogos, virólogos, médicos veterinarios, ambientalistas, observadores de aves, funcionarios oficiales encargados de la vigilancia y control tanto de la salud humana como animal, investigadores en general,  que será motivo de infinidad de teorías, lucubraciones e hipótesis.

Vale la pena recalcar que este deshielo como consecuencia del calentamiento global no es solo de los polos sino una realidad recurrente en los  cinco continentes, cuyos habitantes observan impotentes como las capas blancas  de hielo, emblemáticas de sus principales nevados, han desaparecido para dar paso a unas áreas oscuras y rocosas. 

Se considera que ya en el Antártico se han desprendido más de 10.000 kilómetros cuadrados de masas de hielo y que dentro de 50 años  las superficies heladas desaparecerán



Referencias  
Autor: Oscar Rivera García (garios@une.net.coM.V.Z de la Universidad de Caldas egresado en el año, 1957. Asociado Decano de la Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios y Zootecnistas Especialistas en Avicultura (AMEVEA). Gestor y Coordinador del PRIMER CONGRESO COLOMBIANO E INTERNACIONAL  DE ZOONOSIS. Manizales-Caldas-Colombia-Septiembre-2008. Exdocente de las Facultades de M.V.Z. de las Universidades La Salle y San Martín, Bogotá. Miembro Corporación RED Salud Pública Veterinaria (SPVet). Miembro Asociación Veterinarios Vida Silvestre (VVS). Docente del Aula Virtual Veterinaria de Veterinaria.org, España, en cursos de Bioseguridad y Zoonosis. 



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