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Las normas y sus implicaciones para la investigación y el monitoreo

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

04/09/2011

Resumen

Las normas son estrictamente necesarias para la investigación,  control y cuidado del medio ambiente, pero deben ser precisas y estar actualizadas en sus contenidos, si se requiere se cumplan su términos con exactitud. 

Artículo

 

Por Gustavo Arencibia Carballo / garen04@gmail.com

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Las normas son estrictamente necesarias para la investigación,  control y cuidado del medio ambiente, pero deben ser precisas y estar actualizadas en sus contenidos, si se requiere se cumplan su términos con exactitud.  

 

 

Todos los que nos dedicamos a la investigación o al cuidado del medio ambiente y la sanidad ambiental, desde la administración o desde puestos de trabajo donde se toman decisiones, hemos tenido que acudir en alguna ocasión a considerar las normas ambientales oficiales, para discutir elementos de seguridad o solamente resultados reales de un experimento, tomados durante procesos de monitoreo en los ecosistemas o datos de problemas vinculados a la vida acuática en general.

  Antes de continuar he de comentar que estoy completamente convencido de que las normas son necesarias y constituyen un instrumento legal importante en la toma de decisiones y la organización del trabajo, lo cual no está en contra de mi posterior análisis.

   En recientes congresos y talleres donde he asistido, este asunto de las normas oficiales y la inexactitud y distanciamiento de la realidad ha sido objeto de amplios y acalorados debates, los cuales no ha sido en pocos eventos desde el 2005 hasta la actualidad, pero los debates se han repetido y no he visto avances en el tema, por eso este comentario.

   Las formas de constituir o decidir una norma oficial sobre agua, residuales, sedimento u organismos y algún parámetro químico permitido o no en sus contenidos, como reflejo de la calidad o el deterioro del lugar, matriz u organismo, de donde proviene la muestra, en muchas ocasiones no responde de manera lógica a la realidad del asunto y la velocidad del desarrollo de las investigaciones y resultados científicos. Estos avances de las ciencias se mueven mas rápido que el del criterio de la norma, por lo que estos documentos legales se quedan en muchas ocasiones, por no decir bastantes ocasiones, muy distantes de poder dar pautas buenas o aceptables, sobre criterios ambientales, independientemente de su intención legal que es necesaria.  

Normas que tienen más de 10 años de realizadas son verdaderamente viejas y otras que utilizan información de otras latitudes como referencias a escenarios que con otras temperaturas, faunas y flora no puede adaptarse a esos tenores dispuestos y recomendados como malos o buenos.



Tocaría tener una actualización en el tiempo más corta y el empleo de literatura de la región o país donde sea de aplicación, aunque esto requiera de gastos en el mantenimiento de comités de expertos que invariablemente deberán estar dispuestos y actualizados a corregir, enmendar o añadir nuevos criterios como las leyes hacen a la legislación normal. Tal vez una norma de norma que regule el no uso legal de ningún tipo de norma con más de 3 o 4 años de existencia.

   No digamos entonces que el 100% de los contenidos de esa supuesta norma deben cambiar, pero si al menos tener una revisión que lo validen nuevamente en el tiempo y así su impacto legal sería mayor y efectivo.

   El medio ambiente reclama una dinámica más fuerte y efectiva al respecto. El Manejo Integrado de la zona Costera (MIZC), por mencionar un ejemplo,  requiere para su correcto desarrollo de un conjunto de normas aplicables que hagan de sus restos una lógica y coherente tarea de acciones en todos los sentidos, pues el MIZC parte de la investigación y transita por los diferentes niveles de tomadores de decisiones con la aspiración de detener actividades antropogénicas que afectan los ecosistemas marinos y terrestres, y regular el ambiente hacia equilibrios mejores.

   No voy a mencionar aquí un país, esta o mas cual norma, ni tampoco un ejemplo concreto en los que no se adaptan las normas actuales vigentes y oficiales, creo no lo amerita este comentario, pero si sé que muchos de nosotros, administradores de recursos naturales e investigadores chocan a diario con este problema a la hora de escribir un informe o resultados finales de un proyecto y en tal sentido debemos procurar que esta situación avance para mejoría de la calidad de los resultados técnicos y del impacto social de los mismos, que es en definitiva lo que persigue toda norma ambiental, proteger el medio ambiente y por consiguiente  a la sociedad.

   Las normativas deben analizarse también como un riesgo a la salud,  pues son instrumentos legislativos de suma importancia para el control, que pueden parar un efecto adverso, o permitirlo por la mala calidad de la norma.

   La enorme cantidad de sustancias químicas que se mueven en el ambiente es enorme, este se señala en el orden de millones, de los cuales un bajo porcentaje son objetos de estricto control por las normas y las autoridades sanitarias. Estas sustancias no se mueven solamente en ámbitos nacionales y regionales, sino como ha sido demostrados por la ciencia, en múltiples ocasiones, estos compuestos muy nocivos en ocasiones tienen impacto global.

   De aquí la necesidad de normativas regionales que requieren una profunda comprensión del problema y un alto nivel de cooperación y coordinación internacional. También tenemos algunos organismos internacionales los cuales tienen como objetivo principal la prevención de los riesgos, que se traduce en el objetivo primordial de  identificar y evaluar previamente, con la anticipación necesaria los efectos adversos, nocivos o tóxicos  que pueden derivarse del uso de los productos que entran en los mercados para la salud humana y el medio ambiente, o aquellos que se generan como consecuencias de la actividad humana sin un uso necesario.

   Estos compuestos químicos una vez aprobados transitan a través de los alimentos, aire, agua, el trabajo, los ecosistemas y toda la sociedad, provocando interacciones nuevas y no esperadas y efectos no previsto. Es por ello la necesidad de una constante investigación antes y después, que nos mantengan actualizadas las normas, o al menos en alertas para su modificación .

   Por otra parte las técnicas químicas o de análisis en la identificación de estas sustancias y compuestos con sus metabolitos, requieren de un esfuerzo continuo, pues la calidad del dato generado es vital en el posterior análisis de la información y comparación con las normativas. Si el dato es malo, no será adecuado decir llegamos a una decisión correcta.

   Los métodos de referencias reciben una atención y actualización sistemática por organizaciones internacionales y estas a su vez una divulgación a todos los niveles para su aplicación, pero esto requiere esfuerzo y recursos para que se logren los resultados que exige la sociedad contemporánea. Así que no solo será la calidad de la norma sino el basamento científico que avale la elaboración de las mismas.

 

Pensemos un poco en el tema y tengamos en cuenta estos criterios, a la hora de la aplicación de los resultados del control y estudio de los ecosistemas y de la misma sociedad. 

 

 



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