Inicio  » Baul  » Aves migratorias: ¿victimas del cambio climático y el sol?

Aves migratorias: ¿victimas del cambio climático y el sol?

Autor

Veterinaria.org

Fecha de publicación

18/03/2012

Resumen

La migración de las aves  es un fenómeno que se repite cada año, .......

Artículo






Por OSCAR RIVERA GARCÍA, MVZ

  • Excolumnista de los diarios El Tiempo, durante 4 años y El Espectador, 36 años. Bogotá.Egresado Universidad de Caldas, año 1957
  • Miembro Asociación de Egresados de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad de Caldas (ASEVEZ)
  • Miembro del Colegio de Médico Veterinarios y Zootecnistas de Caldas  (COMVEZCAL)
  • Asociado Decano Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios y Zootecnistas Especialistas en Avicultura (AMEVEA)
  • Miembro VVS (Veterinarios Vida Silvestre)
  • Miembro RedSPVet (Red Salud Pública Veterinaria)
  • Exdocente Universidades la Salle y San Martín.Bogotá.
  • Docente Aula Veterinaria Virtual de Veterinaria Organizacíón, en cursos online, de Bioseguridad y Zoonosis.
  • Autor Artículos de Opinión sobre Zoonosis, Bioseguridad, Infuenza aviar  y Aves Migratorias, publicados en portales de Medicina Humana, Veterinaria y Medio Ambiente  
Email: garios@une.net.co


 

Las tormentas solares, que  continuarán presentándose por un tiempo indefinido,  no producen daños a los seres humanos     



La migración de las aves  es un fenómeno que se repite cada año, comprende dos etapas, la primera, en los meses de Septiembre y Octubre, cuando comienza el invierno en el Ártico que  deja a millones de aves sin alimento razón por la cual  inician la migración a los diferentes continentes en busca de alimentos, la segunda durante  los meses de Febrero y Marzo, cuando emprenden su regreso al sitio de partida, coincidiendo con la iniciación de la primavera que les garantiza comida suficiente.

De la millonaria población total de aves que viven en el Ártico pertenecientes a 10.000 especies que  existen en el mundo, se calcula que el 50 por ciento migra, lo cual significa que millones de aves  inician vuelo hacia otros sitios geográficos del mundo en donde pueden sobrevivir.

Este desplazamiento es lo que se conoce con el nombre de migración y por eso adquieren el nombre de aves migratorias Del Ártico inician vuelo que las lleva a Rusia, Europa, Asia, África, Oceanía, Australia, Canadá, Estados Unidos, Centro y Sur América.

En resumen se distribuyen por todo el mundo dependiendo de la especie y del hábitat que requieren. De 500 a 1000 millones de aves de cerca de 500 especies parten del Ártico,  todos los años, y se distribuyen a lo largo del Continente americano. 

En estas zonas permanecen por un período de más o menos seis meses cuando inician el recorrido de regreso a sus sitios de origen coincidiendo con la iniciación de la primavera y vuelven a encontrar alimento. 



Un aspecto muy importante que vale la pena recalcar es que las aves migratorias, tienen la habilidad de regresar a las mismas áreas de donde iniciaron su recorrido utilizando un complejo sistema de orientación con base en claves direccionales, como las características del terreno que sobrevuelan, y la posición y movimiento del sol y las estrellas; en otras palabras tienen rutas de ida y regreso específicas.

 

¿Cómo saben hacia dónde migrar?

 
La orientación de las aves se basa en diversos sensores. En muchas especies se ha demostrado el uso de un compás solar. La navegación también se ha demostrado que se basa en la combinación de otras habilidades que incluyen la de detectar los campos magnéticos, el uso de puntos de referencia visuales así como pistas olfatorias.

 

Las aves migratorias utilizan el Sol u otras estrellas como guías, monitorean el campo magnético de la Tierra con su sistema de visión. Con la experiencia ellas aprenden varios puntos de referencia y este 'mapeo' es hecho mediante receptores basados en magnetita en el sistema trigeminal, el que le dice al ave cuan fuerte es el campo magnético lo cual les sirve como brújula. Los ancestros de las aves migratorias también fueron migratorios. Desde que nacen, los migratorios poseen el instinto de volar al trópico o a lugares más calientes en una época específica del año. Emplean como guías ríos, montañas, costas u otros accidentes geográficos, siguiendo a otras aves, por olfato (en el caso de algunas palomas).

 

Las aves migratorias pueden usar dos instrumentos electromagnéticos para hallar su punto de destino: uno que es totalmente innato y otro que depende de la experiencia.   Un ave joven en su primer vuelo migratorio toma la dirección correcta de acuerdo con el campo geomagnético pero no conoce cuan lejos debe volar. Lo hace a través de un 'mecanismo radical dual' dependiente de la luz y el magnetismo mediante el cual reacciones químicas, en especial de fotopigmentos sensibles a luz de longitud de onda larga, son afectadas por el campo magnético.

 

Debido a que las aves migran entre regiones norteñas y sureñas, la fortaleza del campo magnético en diferentes latitudes les permite interpretar el 'mecanismo radical dual' más acertadamente, y conocer si han llegado a su destino. Investigaciones más recientes han hallado una conexión neuronal entre el ojo y la parte del cerebro anterior que está activa durante la orientación migratoria, sugiriendo que las aves pueden realmente ser capaces de 'ver' el campo magnético de la Tierra. 

 

Altitud de vuelo

La altitud a la cual las aves vuelan durante las migraciones varía. Una expedición al Monte Everest encontró esqueletos de Anas acuta (ánade rabudo o pato pescuecilargo) y Limosa limosa (becasina o aguja colinegra) a 5000 m sobre el glaciar Khumbu. Gansos Anser indicus han sido vistos volando sobre los picos más altos de los Himalayas sobre 8000 m, incluso cuando había cerca pasos más bajos de 3000 m. Muchos pilotos de vuelos intercontinentales han reportado observar gallinazos, zopilotes, en alturas hasta de 13.000 metros.

Cambio climático-Calentamiento global

Debido al cambio climático, el calentamiento global y a los cada vez más frecuentes fenómenos naturales como: sequías extremas, inviernos prolongados, fríos intensos, altas temperaturas ambientales, huracanes, incendios forestales, erupciones volcánicas, inundaciones, días muy nublados,  deforestación, entre otros, estas épocas ya no se cumplen  con la puntualidad tradicional. Yal se empiezan a observar adelantos bien de la migración como demoras en los regresos e inclusive  cambios de las rutas de ida y regreso. Ello debido a que muchas zonas a donde llegaban en años anteriores para descansar y alimentarse, hoy en día o son verdaderos desiertos o están llenas de agua o fango.  

Al regresar desde el sitio donde pasaron el invierno hacia su sitio de origen en el Ártico, las aves llegan con poco peso, agotadas, hambrientas y con el plumaje muy gastado, otras que no soportaron la travesía de regreso mueren en el camino.

  El cambio climático y el calentamiento global están  originando una serie de alteraciones en el  hábitat de las aves migratorias que afectan notoriamente su memoria y por consiguiente las  rutas de ida y regreso e inclusive alterar los períodos de incubación y reproducción e inclusive con declinación de la población migratoria como ocurrió en la fecha de regreso al ártico, marzo-2008, cuando por la prolongación del invierno miles de aves  al regresar murieron de hambre porque el suelo estaba cubierto por una gruesa capa de nieve.

 

Tormentas solares. Marzo-2012



Esta foto distribuida por la NASA muestra un estallido de una tormenta solar rumbo a la Tierra. La tormenta solar podría causar alteraciones en el suministro eléctrico, los aparatos GPS y vuelos. La tormenta solar que no parecía tan intensa como se suponía cobró fuerza el viernes 9 de marzo del 2012. En su mayor momento de intensidad fue la tormenta solar más poderosa desde el 2004, dijeron los meteorólogos del espacio. 

La tormenta solar de 1859 fue la más potente registrada en la historia, a partir del 28 de agosto y  el 1 y 2 de los cables del telégrafo, invento que había empezado a funcionar en 1843 en los Estados Unidos, sufrieron cortes y cortocircuitos que provocaron numerosos incendios, tanto en Europa como en Norteamérica. 

El 1 de septiembre el Sol emitió una inmensa llamarada, con un área de fulguración asociada que durante un minuto emitió el doble de energía de la que es habitual. Sólo diecisiete horas y cuarenta minutos después, la eyección llegó a la Tierra con partículas de carga magnética muy intensa. El campo magnético terrestre se deformó completamente y esto permitió la entrada de partículas solares hasta la alta atmósfera, dónde provocaron extensas auroras boreales e interrupciones en las redes de telégrafo.

 

Sólo diecisiete horas y cuarenta minutos después, la eyección llegó a la Tierra con partículas de carga magnética muy intensa. Se observaron auroras en zonas de baja latitud, como Roma, Madrid, La Habana y las islas Hawai, entre otras. A esta fulguración se le llamó el evento Carrington debido a que este científico hacía unos bocetos de un grupo de manchas solares el jueves primero de septiembre debido a la dimensión de las regiones oscuras.   

 

Si la *tormenta de Carrington para esa época no tuvo consecuencias graves fue debido a que nuestra civilización tecnológica todavía estaba en sus inicios. Si se diese hoy una tormenta como la referida. los satélites artificiales dejarían de funcionar, las comunicaciones de radio se interrumpirían y los apagones eléctricos tendrían proporciones continentales y los servicios quedarían interrumpidos durante semanas, la navegación GPS, el transporte aéreo, los sistemas financieros, las comunicaciones por Internet, se interrumpirían, las modernas redes eléctricas, diseñadas para operar a voltajes muy altos sobre áreas geográficas muy extensas se pueden ver afectadas pués son muy frágiles frente a estas tormentas.

 

El sol podría estar experimentando un aumento en su actividad señala el Centro de Predicción de Clima Espacial de la Agencia de estudios de la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA) registrando llamaradas de tormenta solar con intensos bloqueos de radio además de tormentas geomagnéticas. 

 

Explosiones ocurridas en la superficie del Sol en los primeros días de este mes de marzo-2012 generaron la mayor radiación y tormenta geomagnética experimentada por la Tierra en cinco años. A raíz de las tormentas solares anteriores, la Tierra se encuentra perturbada con partículas solares de radiación, con mayor riesgo biológico para los astronautas o los pasajeros y los vuelos a gran altitud. El 3 de marzo-2012 se registraron tormentas con llamarada leves algunas con rayos X de larga duración, la actividad solar se espera que crezca de  niveles bajos a moderados, con llamaradas de clase media para los próximos días. 

 

El informe de la Academia Nacional de Ciencias norteamericana, que se fija específicamente en USA, calcula que una tormenta solar como la de 1859 interrumpiría 300 de grandes transformadores eléctricos del país en 90 segundos, dejando a 130 millones de habitantes sin energía. Escasearía el agua potable, primero para quienes viven en pisos altos, y luego en un día todos los demás, una vez se consumieran el agua de las tuberías, no habría trenes, ni metro, con lo que quedarían inmovilizadas millones de personas, no llegarían los alimentos, los hospitales seguirían con autonomía unas 72 horas. Si los transformadores se queman no pueden repararse, sino que hay que hacerlos nuevos, lo que aplaza las soluciones semanas o meses.


Los oleoductos de gas natural y combustible también quedarían interrumpidos, las centrales de carbón gastarían las reservas en un mes, y las centrales nucleares se desconectarían automáticamente al producirse las averías eléctricas. 

TORMENTAS DE RADIACIÓN SOLAR 

Debido a los intensos flujos de protones los impactos potenciales de la radiación solar pueden indicar un mayor riesgo biológico para los astronautas, pasajeros y la tripulación en vuelos de gran altitud. Además, las partículas energéticas pueden representar un mayor riesgo a todos los sistemas de satélites sensibles. Se ven también afectados por la radiación los astronautas con actividad extravehicular. En las naves espaciales pueden producirse alteraciones en las operaciones por satélite, en los sistemas de imágenes, y una ligera reducción de la eficiencia en los paneles solares. 

Mortalidad de aves migratorias 

Ya se han registrado reportes en varios países por la misteriosa muerte masiva de aves de diferentes especies, especialmente palomas y mirlos, que caen desplomadas del cielo y han sido encontradas en campos y carreteras. Los veterinarios, en primera instancia, descartan como posible causa de la muerte una intoxicación química o enfermedad por las características de una muerte repentina en pleno vuelo. La misteriosa y masiva muerte de pájaros y peces podría estar relacionada con la extraña tormenta solar que viene azotando la Tierra.   

REFLEXION 

El título de este  Articulo de Opinión está escrito sobre la presunción de utilizar teóricamente,  la lógica y el sentido común, con base en los desastres originados por el prolongado invierno y por las consecuencias de las  tormentas solares de actual presentación que, según parece, está afectando a las aves migratorias.   

Referencias   

 

 



Comentarios